Blog

Cómo magnetizar peanas redondas sin fallar

Cómo magnetizar peanas redondas sin fallar

La primera vez que una mini se despega dentro del maletín, deja de parecer exagerado aprender cómo magnetizar peanas redondas. No hace falta llevar un ejército enorme para notarlo: basta una bandeja mal cerrada, un frenazo en el coche o una peana con poca superficie útil para que una figura pintada con horas de trabajo acabe suelta, rozada o directamente rota.

Magnetizar bien una peana redonda no es complicado, pero sí tiene detalles. Y en este hobby, los detalles mandan. El tamaño del imán, el grosor de la base, el tipo de bandeja metálica y hasta la altura libre entre miniaturas cambian mucho el resultado. Si se hace a ojo, a veces funciona. Si se hace con criterio, funciona siempre mejor.

Cómo magnetizar peanas redondas según su tamaño

No todas las peanas redondas piden la misma solución. Una peana de 25 mm para infantería ligera no se comporta igual que una de 40 mm con una miniatura de resina, ni que una de 60 mm con una pose abierta y mucho peso en la parte superior. Por eso conviene pensar primero en estabilidad real, no solo en “que se pegue”.

En peanas pequeñas, un solo imán suele bastar si tiene un grosor razonable y queda bien centrado. En peanas medianas, sigue siendo una opción válida, pero ya merece la pena comprobar si la mini tiene un centro de gravedad alto. En peanas grandes o miniaturas pesadas, a menudo compensa usar dos imanes más pequeños repartidos en vez de uno solo en el centro. El agarre puede ser más uniforme y se reduce el balanceo.

Aquí aparece uno de los errores más habituales: elegir el diámetro del imán pensando solo en lo que cabe dentro. Lo que importa no es únicamente que entre, sino que haga buen contacto con la superficie metálica y que no obligue a forzar la base. Una peana deformada o mal cerrada da más problemas a largo plazo que una peana con un imán ligeramente más modesto pero bien colocado.

Qué necesitas para magnetizar peanas redondas

El material es sencillo. Lo normal es trabajar con imanes de neodimio, cianoacrilato o adhesivo epoxi, y una superficie metálica donde vayan a viajar o almacenarse las miniaturas. Si la peana tiene hueco interior, el montaje suele ser muy directo. Si la parte inferior es cerrada o irregular, hay que ajustar un poco más.

También conviene tener a mano masilla o algún material de relleno si el imán no queda a ras. Esto importa más de lo que parece. Si el imán queda demasiado hundido, pierde fuerza efectiva porque aumenta la distancia con la chapa. Si sobresale demasiado, la peana puede cojear o apoyar mal. En ambos casos, el resultado empeora aunque el imán sea bueno.

Un detalle útil para quien transporta ejércitos completos: no todas las bandejas metálicas responden igual. El acero suele ofrecer mejor comportamiento que otras chapas finas o pintadas en exceso. Si notas que una mini magnetizada “agarra poco”, el problema no siempre está en la peana. A veces está en la superficie de destino.

El proceso para magnetizar peanas redondas paso a paso

Empieza revisando la parte inferior de la peana. Si tiene cavidad, mide la altura disponible antes de pegar nada. El imán debería quedar lo más cerca posible del plano de apoyo sin sobresalir. Esa posición da el mejor equilibrio entre fuerza y estabilidad.

Antes de aplicar pegamento, presenta el imán en seco. Parece una obviedad, pero evita muchos fallos. Algunas peanas tienen nervaduras interiores, puntos de inyección o formas que impiden que el imán asiente bien en el centro. Si lo pegas sin comprobarlo, puede quedar torcido y perder contacto uniforme.

Con la prueba hecha, limpia la zona y pega el imán. El cianoacrilato funciona bien cuando el ajuste es bueno y las superficies son limpias. Si hay holgura o quieres más seguridad en miniaturas pesadas, el epoxi da un anclaje más sólido, aunque tarda más en curar. No conviene mover la peana hasta que el adhesivo haya agarrado del todo.

Después, comprueba el apoyo sobre una mesa plana y sobre la superficie metálica real que vayas a usar. Son dos pruebas distintas. Una peana puede parecer estable sobre la mesa y comportarse regular en una bandeja vertical, o al revés. Si la miniatura va a viajar de pie dentro de una caja metálica, esa es la prueba que cuenta.

Si el imán queda hundido, rellena alrededor o añade una fina capa de material para acercarlo al plano inferior. Si queda demasiado salido, lo mejor es corregirlo antes de seguir. Forzar la peana para “que más o menos valga” suele acabar en balanceo o desprendimiento.

Errores frecuentes al magnetizar peanas redondas

El primero es quedarse corto con la fuerza magnética. Esto pasa mucho cuando se usan imanes muy finos por miedo a que no entren. En miniaturas ligeras puede colar, pero en cuanto hay metal, resina densa o conversiones con volumen, el agarre se queda justo.

El segundo error es confiar en un solo punto de contacto en peanas grandes. No siempre está mal, pero depende mucho del peso y de cómo esté distribuido. Una criatura con alas o una figura inclinada hacia un lado puede despegarse con un giro aunque el imán central parezca suficiente en reposo.

También falla bastante el pegado sobre superficies con polvo de lijado, restos de desmoldeante o pintura. El adhesivo necesita contacto real. Si la unión falla, no falla el imán: falla la preparación.

Otro problema típico es mezclar sistemas de transporte sin pensar en compatibilidades. Una peana magnetizada para una bandeja horizontal puede no responder igual en paneles verticales, tapas metálicas o cajas con chapa fina. Si cambias de sistema, conviene probar antes de magnetizar cincuenta miniaturas iguales.

Cuándo usar uno o dos imanes

En peanas redondas pequeñas, un solo imán centrado suele ser la solución más limpia. Mantiene la base equilibrada y acelera mucho el trabajo si estás preparando una unidad entera. Para infantería estándar, normalmente no hace falta complicarlo más.

A partir de cierto tamaño o peso, dos imanes empiezan a tener sentido. No solo por fuerza, sino por control del balanceo. Cuando la miniatura tiene volumen lateral o una postura dinámica, repartir el apoyo ayuda bastante. Eso sí, si los colocas mal y uno queda más alto que otro, puedes generar el problema contrario: una peana que no apoya plana.

No hay una regla absoluta. Si dudas, haz una prueba con una mini terminada y muévela como se movería en transporte real. Inclina la bandeja, da pequeños golpes controlados y observa si la peana se desplaza o pivota. En hobby, una prueba honesta ahorra más tiempo que cualquier teoría.

Qué hacer con peanas ya texturizadas o terminadas

Si la minia ya está pintada y barnizada, toca trabajar con más calma. Magnetizar después es perfectamente posible, pero hay menos margen para errores porque cualquier presión mal dada puede marcar la peana o incluso dañar la unión de la figura con el suelo escénico.

En estos casos, lo más seguro es actuar solo por la parte inferior, sin forzar. Si el hueco no permite alojar el imán a ras, se puede compensar con un aro fino de relleno o con una lámina que regularice la base. No es la solución más elegante, pero a veces es la más sensata cuando no quieres rehacer una peana terminada.

También conviene revisar el peso total del conjunto. Una peana decorada con corcho, masilla, resina o elementos de escenografía puede pesar bastante más de lo que parece. Si la mini se va a mover mucho entre mesa, vitrina y transporte, merece la pena sobredimensionar un poco el sistema en lugar de ir al mínimo.

Cómo saber si has magnetizado bien la peana

La señal buena no es que cueste despegarla con la mano. La señal buena es que la mini se mantiene firme en el uso normal y se retira sin tirones bruscos que pongan en riesgo la figura. Si queda tan agarrada que tienes que arrancarla desde arriba, puedes terminar doblando lanzas, estandartes o uniones delicadas.

Una peana bien magnetizada se comporta de forma predecible. No baila, no pivota con facilidad y no requiere recolocarla cada vez que mueves la bandeja. Eso vale más que una fuerza exagerada sobre el papel.

Para quien trabaja ejércitos completos, la consistencia importa tanto como la potencia. Usar el mismo criterio en toda la fuerza hace que el transporte sea más cómodo y evita sorpresas entre unidades. Si compras material en una tienda especializada como Terrainandminis.com, tiene sentido mantener también cierta coherencia en medidas y soluciones para no mezclar sistemas sin necesidad.

Magnetizar peanas redondas es una mejora pequeña hasta que dejas de preocuparte por el transporte. Ahí es cuando se nota de verdad. Si eliges bien el imán, respetas la altura útil y pruebas el conjunto en condiciones reales, tus miniaturas viajan mejor y tú juegas con bastante menos tensión.

Iniciar sesión

Megamenu

Comparar0Mi lista de deseos0

Carrito

Su carrito está vacío.